Los sistemas de energía solar marcan un punto de inflexión en el desarrollo de alta calidad; las tecnologías distribuidas y de alta eficiencia se convierten en motores clave.
En 2026, la industria fotovoltaica de China se despidió oficialmente de la etapa de “crecimiento salvaje”, caracterizada por la competencia en escala y precios, y entró en un ciclo de desarrollo de alta calidad, basado en la competencia por la tecnología, el valor y la sostenibilidad. Según la “Hoja de Ruta para el Desarrollo de la Industria Fotovoltaica de China 2025-2026”, publicada por la Asociación China de la Industria Fotovoltaica, se prevé que la nueva capacidad instalada fotovoltaica nacional en 2026 alcance entre 180 y 240 GW, lo que representa una reducción respecto a los 315 GW de 2025; sin embargo, se trata de un ajuste razonable del sector, que volverá a la senda alcista a partir de 2027.
En términos de estructura del mercado, los sistemas de energía solar distribuida se han convertido en la corriente principal absoluta, representando más del 65 % del total. La nueva versión de las “Medidas de Gestión de la Conexión a la Red de la Energía Fotovoltaica Distribuida”, emitida por la Administración Nacional de Energía en febrero de 2026, establece claramente que, a partir del 1 de junio, se abolirá por completo el límite rígido del 80 % para la tasa de carga inversa sobre la capacidad del transformador, adoptándose en su lugar una gestión zonal flexible con categorías verde, amarilla y roja. Esto aumentará en aproximadamente un 40 % la capacidad accesible de la energía fotovoltaica distribuida en todo el país, y más del 70 % de las áreas originalmente restringidas pasarán a ser zonas de acceso libre. Al mismo tiempo, se puso en marcha la plataforma de declaración integral basada en inteligencia artificial, reduciendo el plazo de aprobación a 3 días hábiles, lo que representa un incremento de eficiencia de casi diez veces, impulsando la plena expansión de aplicaciones como la fotovoltaica residencial rural, la fotovoltaica en cubiertas industriales y comerciales, y los aparcamientos fotovoltaicos, y elevando a los sistemas de energía solar distribuida de la categoría de “energía complementaria” a la de “energía principal”.
La gobernanza del sector y la evolución tecnológica avanzan de la mano para impulsar la mejora cualitativa de los sistemas de energía solar. El Ministerio de Industria y Tecnología de la Información ha designado claramente a 2026 como el año de la lucha contra la “anti‑involution” en la industria fotovoltaica. A partir del 1 de marzo, entrará en vigor el estándar obligatorio de eficiencia energética para los módulos fotovoltaicos, que establece que la eficiencia de conversión de los módulos PERC no deberá ser inferior al 24,2 % y la de los módulos TOPCon no deberá ser inferior al 25 %. Los productos que no cumplan con estas normas quedarán totalmente prohibidos en su producción y comercialización, lo que eliminará directamente más del 60 % de la capacidad productiva pequeña y mediana obsoleta. En cuanto a las trayectorias tecnológicas, la tecnología de alta eficiencia de tipo N se ha impuesto plenamente en el mercado. La eficiencia laboratorial de las células BC ha alcanzado el 27,8 %, y se prevé que la eficiencia en producción en serie supere el 28,7 %. La cuota de mercado de los módulos BC pasará del 15 % en 2025 a más del 30 % en 2026. Tecnologías de vanguardia, como las celdas tandem de perovskita, están acelerando su producción a escala piloto, aportando un nuevo impulso a la mejora de la eficiencia de los sistemas de energía solar.
Ajustes de políticas globales: muchos países optimizan los mecanismos de subsidios para impulsar la transformación orientada al mercado de los sistemas de energía solar
En 2026, las principales economías mundiales han ajustado sus políticas en materia de sistemas de energía solar, pasando gradualmente de un modelo impulsado por subsidios a uno basado en la competencia orientada al mercado, al tiempo que se centran en apoyar los sistemas distribuidos de pequeña escala y la innovación tecnológica. El Ministerio de Economía, Comercio e Industria de Japón anunció recientemente la política de apoyo a la generación fotovoltaica para el ejercicio fiscal de 2026, precisando que seguirá respaldando la energía fotovoltaica de pequeña y mediana escala, así como la instalada en cubiertas, mediante el mecanismo de subsidios del Tarifa de Inyección (FIT), y señaló que, tras 2026, se retirará oficialmente el régimen de subastas competitivas para proyectos fotovoltaicos de gran escala. En este marco, el precio subsidiado de la electricidad para sistemas solares domésticos de hasta 10 kW será de 24 yenes por kWh durante los primeros cuatro años, reduciéndose a 8,3 yenes por kWh desde el quinto hasta el décimo año. Asimismo, los proyectos fotovoltaicos industriales y comerciales instalados en cubiertas también contarán con subsidios escalonados, lo que contribuirá a la difusión de los sistemas de energía solar distribuida.
Alemania, por su parte, propuso en el “Plan de Protección Climática 2026” que, a partir de 2027, eliminará la subvención fija de tarifa de alimentación para todas las instalaciones fotovoltaicas distribuidas de menos de 25 kW, lo que obligará a la industria de los sistemas de energía solar a acelerar su proceso de orientación hacia el mercado. Aunque esta medida ha suscitado amplias críticas por parte del sector y podría provocar fluctuaciones en la capacidad instalada a corto plazo, a largo plazo favorecerá la actualización tecnológica —como los módulos de alta eficiencia y los inversores inteligentes— y impulsará el desarrollo de escenarios diversificados, tales como la fotovoltaica integrada en edificios (BIPV), la fotovoltaica agrícola y la fotovoltaica flotante, alineándose así con el objetivo de Alemania de alcanzar una capacidad fotovoltaica acumulada de 215 GW para 2030.
Avance tecnológico: Salen al mercado las células solares flexibles espaciales, desbloqueando su potencial de aplicación en todos los escenarios
Recientemente, entre los “10 principales avances científicos de China” de 2025 publicados por la Fundación Nacional de Ciencias Naturales de China, fue seleccionado el “Nuevo método de regulación de interfaces para la fabricación de células solares en serie flexibles de alto rendimiento destinadas a aplicaciones espaciales”, lo que representa un importante avance en la tecnología de los sistemas de energía solar hacia la ligereza y la alta fiabilidad. Este logro, desarrollado por un equipo de la Universidad de Suzhou en colaboración con Longi Green Energy, ha resuelto de manera sistemática los problemas clave de eficiencia y estabilidad de las células solares en serie flexibles, sentando las bases para la aplicación de los sistemas de energía solar en múltiples escenarios.
Esta célula solar en tándem de perovskita y silicio cristalino, de diseño flexible, incorpora una estructura de buffer de óxido de estaño de doble capa “floja‑apretada” y una nueva tecnología de película delgada de óxido de indio‑cerio. No solo resuelve el problema de la delaminación interfacial provocado por la flexión y la expansión‑contracción térmica de las distintas capas de materiales, sino que también mejora la eficiencia de la transferencia de carga. Logra una eficiencia de conversión fotoeléctrica del 33,6 % en dispositivos de pequeña superficie y del 29,8 % en dispositivos del tamaño de una oblea de silicio completo, ambos récords mundiales. Más destacable aún, la celda mantiene el 97 % de su eficiencia inicial tras 43.000 ciclos de flexión, sin una atenuación apreciable. Puede aplicarse no solo a escenarios de alta gama, como la aeronáutica y los dispositivos electrónicos vestibles, sino también ofrecer nuevas soluciones para aplicaciones civiles, como la fotovoltaica montada en vehículos y la fotovoltaica integrada en edificios (BIPV), ampliando así los límites de aplicación de los sistemas de energía solar.
Perspectivas del sector: La prima tecnológica adquiere mayor relevancia, y el desarrollo global coordinado se impone como tendencia
En la actualidad, la tendencia de diferenciación en el sector de los sistemas de energía solar sigue intensificándose, y la desaceleración del crecimiento de la capacidad instalada está obligando a la industria a eliminar a los menos competitivos y a consolidar a los más sólidos. La nueva capacidad fotovoltaica instalada en China durante enero-febrero alcanzó 32,48 GW, lo que representa una reducción interanual del 17,71%; sin embargo, las empresas líderes han reforzado aún más su posición de mercado gracias a sus ventajas tecnológicas. En las licitaciones de módulos de las empresas centrales, la participación de módulos de alta eficiencia de tipo N supera generalmente el 70%, y el umbral técnico de acceso se ha elevado considerablemente. Con el precio promedio esperado de los módulos reduciéndose hasta 0,67 yuanes/W, tecnologías como los sistemas de alta tensión de 1500 V/1600 V y los soportes de seguimiento se han difundido plenamente; en consecuencia, el costo nivelado de la electricidad (LCOE) de los sistemas solares sigue disminuyendo, convirtiéndose en una de las fuentes de energía más económicas del mundo.
En el futuro, la industria de los sistemas de energía solar presentará tres tendencias principales: en primer lugar, la ruta tecnológica se orientará hacia la alta eficiencia y la diversificación del tipo N, con las tecnologías BC y de perovskita convirtiéndose en la dirección predominante; en segundo lugar, los escenarios de aplicación se extenderán a todos los sectores, siendo la integración eólica‑solar‑almacenamiento la configuración estándar para los nuevos proyectos, mientras que los sistemas distribuidos y centralizados se desarrollarán de manera coordinada; en tercer lugar, se reforzará la coordinación política a nivel global, y los países profundizarán la cooperación en I+D tecnológica, en el diseño de la cadena industrial, en la gestión de la huella de carbono, entre otros aspectos, para impulsar un desarrollo verde de los sistemas de energía solar a lo largo de todo su ciclo de vida. Para los residentes particulares, las empresas industriales y comerciales y los inversores, identificar y aprovechar los segmentos de alto crecimiento —como las tecnologías de alta eficiencia, las infraestructuras de apoyo al almacenamiento de energía y el reciclaje fotovoltaico— será clave para captar las oportunidades del sector.