En 2023, la industria mundial de la fijación de paneles solares a los tejados registró un crecimiento explosivo. La combinación de apoyo político, avances tecnológicos y la creciente demanda de energía limpia aceleró la instalación de sistemas fotovoltaicos (PV) en cubiertas de edificios residenciales, comerciales y públicos, convirtiéndose en uno de los principales impulsores de la transición energética global.
Como escenario central para la energía fotovoltaica distribuida, la instalación de paneles solares en los tejados registró tres tendencias clave en 2023. A nivel político, numerosos países introdujeron de manera intensiva medidas favorables: el Reino Unido simplificó el proceso de autorización para la instalación de sistemas fotovoltaicos en cubiertas; Irlanda aplicó una exención del IVA del 0 % a la suministración e instalación de energía solar residencial; y Estados Unidos destinó más de 450 millones de dólares estadounidenses a apoyar proyectos de energía solar en cubiertas y de almacenamiento de energía en Puerto Rico, reduciendo notablemente el umbral de entrada para su implementación.
En términos de volumen de instalación, la capacidad fotovoltaica instalada a nivel mundial en cubiertas alcanzó un máximo plurianual. Los datos indican que el número de instalaciones de paneles solares en techos en el Reino Unido alcanzó en 2023 su nivel más alto en los últimos 12 años, rozando las 190.000 unidades; en India, la capacidad solar instalada en cubiertas aumentó un 6,25 % interanual, hasta 1,7 GW; y el estado de Nueva York, en Estados Unidos, completó la mayor instalación solar en cubierta del estado, con más de 17.000 paneles y una generación anual de 8,5 millones de kWh.
La modernización tecnológica se convirtió en un hito del sector, y las soluciones más seguras y a prueba de fugas para fijar los paneles solares a los tejados fueron ganando popularidad de manera gradual. Los sistemas de instalación ligeros y de bajo impacto estructural redujeron los riesgos en cubiertas antiguas; los soportes no penetrantes y los accesorios impermeables minimizaron el peligro oculto de filtraciones durante la instalación, mientras que la tecnología fotovoltaica integrada en edificios (BIPV) logró la incorporación de los paneles solares a los materiales del tejado, conciliando tanto la funcionalidad como la estética.
Los sectores comercial e industrial se convirtieron en el principal mercado para la instalación de paneles solares en los tejados, mientras que fábricas, almacenes y edificios públicos promovían sucesivamente la renovación con tecnologías fotovoltaicas. Kimberly-Clark instaló cerca de 5.000 paneles solares en la cubierta de su planta de fabricación en Indonesia; las estaciones de bomberos de la ciudad de Nueva York fueron equipadas con sistemas fotovoltaicos en cubierta junto con sistemas de almacenamiento de energía, a fin de mejorar la capacidad de suministro eléctrico en situaciones de emergencia; y en parques industriales chinos se pusieron en marcha múltiples proyectos fotovoltaicos en cubierta de escala megavatio para apoyar la producción verde.
Los expertos del sector señalaron que el rápido desarrollo de la instalación de paneles solares en los tejados durante 2023 aportó un importante impulso a los objetivos mundiales de descarbonización. En 2024, gracias a la continua innovación en las tecnologías de montaje y al abaratamiento de los costos de los componentes, la energía fotovoltaica en cubiertas ganará mayor popularidad y seguirá desplegando todo su potencial como fuente de energía limpia.