1. Diseño estructural en forma de W: fusión perfecta entre alta resistencia y estabilidad
El sistema de montaje en tierra tipo W debe su nombre a la característica estructura de marco en forma de “W”. Gracias a un diseño de arriostramiento diagonal con dos postes, las columnas delanteras y traseras, junto con los tirantes, conforman un marco reforzado en forma de “W”, lo que mejora notablemente la distribución de cargas y la resistencia al viento. Como el “esqueleto” de una planta fotovoltaica de montaje en tierra, la estructura de soporte influye directamente en la seguridad y en la vida útil de la generación eléctrica del proyecto. El diseño tipo W responde a los requisitos fundamentales de las plantas de gran escala actuales: una resistencia estructural ultralta y unos costos de mantenimiento extremadamente bajos.
En la selección de materiales, los sistemas de tipo W suelen emplear una aleación de aluminio de alta resistencia 6005‑T5 combinada con acero inoxidable de primera calidad. La aleación de aluminio ofrece ligereza y una excelente resistencia a la corrosión, lo que la hace adecuada para aplicaciones agrivoltáicas, instalaciones fotovoltaicas flotantes (híbrido pesca‑solar) y diversos entornos exteriores, como desiertos y llanuras tidales. Gracias a su excepcional resistencia a las intemperies y a un tratamiento anticorrosivo, la vida útil del sistema supera los 25 años, con un período de garantía de hasta 10 años, lo que protege plenamente el retorno a largo plazo de la inversión en la planta de energía.
2. Rendimiento comprobado en entornos extremos: resistencia a cargas de viento y nieve líder en la industria
Para hacer frente a las diversas condiciones naturales y a los climas extremos existentes en todo el mundo, el sistema de montaje en tierra tipo W ha sido especialmente mejorado. Las principales especificaciones técnicas de los productos de serie tipo W son las siguientes: ángulo de inclinación ajustable de 0° a 60°, lo que permite optimizar de manera flexible la generación eléctrica según la latitud y los ángulos solares estacionales; resistencia máxima al viento de hasta 60 m/s (aproximadamente 216 km/h); capacidad de carga de nieve de diseño de 1,4 a 1,8 kN/m².
Tras superar rigurosos ensayos de certificaciones internacionales (como AS/NZS 1170.2, Eurocódigo 8, JIS C 8955:2011, entre otras), el sistema tipo W ha obtenido un amplio reconocimiento en el mercado por su seguridad estructural. Este sistema admite tanto cimentaciones con tornillos de anclaje como cimentaciones de hormigón, adaptándose a diversas condiciones del suelo y geológicas y aumentando considerablemente la flexibilidad del emplazamiento. Tanto en zonas de vientos fuertes como en áreas con fuertes nevadas, ofrece un soporte robusto y fiable para los módulos fotovoltaicos.
3. Instalación rápida y adaptabilidad al terreno: plazos de construcción más cortos y costos reducidos
Atendiendo a la fuerte demanda del sector en 2024 por “tiempos de construcción más cortos y costos reducidos”, el sistema tipo W apuesta plenamente por el “preensamblaje” y el “diseño modular”. Todos los componentes estructurales se cortan y perforan previamente en fábrica, lo que permite su montaje en obra sin necesidad de soldadura ni de cortes adicionales.
En un proyecto de montaje en tierra de 2 MW en Corea del Sur, construido sobre un terreno húmedo y complejo, SOEASY proporcionó una solución completa de montaje en aleación de aluminio tipo W. El director del proyecto señaló que el diseño modular del sistema tipo W reduce significativamente las horas de mano de obra en la instalación en obra, mientras que su excelente resistencia a la corrosión y estabilidad estructural satisfacen plenamente los requisitos simultáneos de entrega rápida y operación confiable a largo plazo. El diseño preensamblado del sistema tipo W reduce drásticamente los costos de instalación y mejora la eficiencia de la construcción, resolviendo los problemas habituales de “plazos ajustados y altos costos laborales” en proyectos de montaje en tierra a gran escala.
4. Rendimiento sobresaliente en diversas aplicaciones
Más allá de las plantas fotovoltaicas de gran escala instaladas en suelo, el sistema tipo W también ha demostrado una excelente adaptabilidad y estabilidad en proyectos agrivoltáicos en terrenos complejos, en centrales fotovoltaicas montañosas y en centrales eléctricas comerciales e industriales. En el tercer trimestre de 2024, Grace Solar (Guonengrui) firmó sucesivamente contratos por un total de 180 MW de proyectos de montaje fotovoltaico en Uganda, Turquía, Irán, Kazajstán, África Central y Pakistán. Las estructuras de acero al carbono de alta resistencia y de aleación de aluminio, gracias a su diseño único, exhibieron una estabilidad sobresaliente ante las complejas condiciones ambientales y orográficas locales. Esto indica que el sistema tipo W está plenamente capacitado para ayudar a los clientes internacionales a afrontar desafíos climáticos y geográficos diversos.
5. Perspectivas futuras: liderar un nuevo ciclo de la tecnología de montaje fotovoltaico
De cara al futuro, el mercado mundial de sistemas de montaje para energía fotovoltaica instalados en suelo seguirá registrando un sólido crecimiento durante la próxima década. Gracias a su rendimiento integral —alta eficiencia, seguridad y durabilidad—, el sistema tipo W ocupará sin duda una posición cada vez más relevante en la capacidad fotovoltaica nueva a escala global. A medida que los algoritmos de inteligencia artificial, la monitorización remota mediante IoT y las tecnologías de seguimiento inteligente sigan integrándose en el sector, el sistema tipo W también comienza a incorporar funciones inteligentes. Los sistemas de montaje equipados con mecanismos de ajuste fino y capacidades de seguimiento aumentarán de manera significativa la eficiencia de generación de energía y la comodidad operativa.
El sistema de montaje en tierra tipo W no solo representa la culminación de la tecnología de montaje fijo en 2024, sino que también constituye una pieza clave de la infraestructura que respalda la transición energética mundial. Para los desarrolladores de proyectos que buscan rendimientos a largo plazo y estables en sus inversiones fotovoltaicas, optar por un sistema tipo W capaz de resistir el paso del tiempo y las inclemencias naturales significa, sin duda, sentar bases sólidas para una operación segura y eficiente de las plantas.