El año 2024 se considera un hito clave para la expansión a gran escala y la transformación de modelos de las granjas solares. Desde el desierto de Kubuqi, en China, hasta los desiertos de Arabia Saudita, y desde las bases agrovoltaicas hasta las plantas solares flotantes marinas, las centrales fotovoltaicas de gran escala están reconfigurando el panorama energético mundial a un ritmo sin precedentes.
Según datos compilados por la Agencia Internacional de Energía y BloombergNEF, la capacidad solar fotovoltaica instalada a nivel mundial superó por primera vez en 2024 la marca de 500 GW, con las plantas solares a gran escala instaladas en suelo aportando más del 60 % del incremento. Las cifras publicadas por la Administración Nacional de Energía de China indican que, solo en los primeros once meses de 2024, las nuevas instalaciones fotovoltaicas del país alcanzaron 206 GW, mientras que la cifra anual final se situó por encima de 250 GW. De este total, las bases de parques solares a gran escala representaron más del 70 % de la capacidad instalada.
“Desierto, Gobi y tierra árida”: las megabases se aceleran
En 2024, la construcción de grandes parques eólicos y solares ubicados en desiertos, zonas de Gobi y tierras áridas entró en una fase culminante de puesta en servicio. Varios parques solares de escala gigavatio, situados en regiones como el desierto de Kubuqi, en la región autónoma de Mongolia Interior; el borde del desierto de Taklamakan, en Xinjiang; y el banco de Tala, en Qinghai, fueron conectados a la red eléctrica. Tomando como ejemplo el parque industrial fotovoltaico de Tala Shoal, su capacidad instalada total superó los 15 GW, con una producción anual suficiente para cubrir las necesidades eléctricas de casi diez millones de hogares, lo que lo convierte en el mayor conglomerado operativo de generación fotovoltaica del mundo. Al mismo tiempo, el primer lote de proyectos de bases de gran escala, principalmente emplazados en áreas desérticas y áridas, logró sucesivamente la transmisión plena de energía, suministrando electricidad limpia a los centros de carga del este mediante canales de transmisión de ultraalta tensión.
Carrera mundial por poner en marcha las supergranjas solares
A escala global, 2024 también fue un año de puesta en servicio intensiva de enormes parques solares. El proyecto fotovoltaico de Al Dhafra, con una capacidad de 2,1 GW, en los Emiratos Árabes Unidos alcanzó la generación a plena potencia a comienzos del año, convirtiéndose en aquella fecha en la mayor planta de energía solar de un solo emplazamiento del mundo. El Parque Solar Bhadla, en Rajastán, India, siguió expandiéndose, acercándose a una capacidad total de 2,7 GW. Arabia Saudita puso en marcha varios proyectos de parques solares de escala gigavatio en sus desiertos centrales, con el fin de reducir aún más su dependencia del petróleo. En los mercados europeo y estadounidense, grandes parques solares en California y Texas, integrados con sistemas de almacenamiento de energía, se consolidaron como pilares clave para la estabilidad de la red eléctrica. Por su parte, los países europeos aceleraron la aprobación de parques solares de “doble uso” en terrenos agrícolas y en tierras en barbecho, fomentando la coexistencia entre la agricultura y la energía fotovoltaica.
Modelos innovadores amplían los límites de las granjas solares
En 2024, la configuración de las granjas solares fue más allá de las simples centrales fotovoltaicas instaladas en suelo. Los proyectos agrivoltáicos se desplegaron ampliamente en provincias como Shandong, Jiangsu y Henan. El modelo que consiste en generar electricidad en la parte superior y cultivar hortalizas o hierbas medicinales bajo los paneles aumentó los ingresos totales por uso del suelo en más del 30%. La energía solar marina pasó de la etapa experimental a una aplicación comercial a pequeña escala: una granja solar marina con cimentación fija en las aguas meridionales de la península de Shandong se conectó a la red, abriendo nuevas posibilidades para la energía marina. Asimismo, los sistemas de montaje flexibles, los módulos bifaciales de doble vidrio y los sistemas de seguimiento inteligente se convirtieron en configuraciones estándar en las nuevas granjas solares, mejorando la eficiencia de generación eléctrica entre un 10 % y un 15 % respecto a las instalaciones tradicionales de inclinación fija.
La integración de la energía solar y el almacenamiento, así como la operación y el mantenimiento digitales, se están convirtiendo en una tendencia.
A medida que la escala de las granjas solares se expande de manera espectacular, los desafíos relacionados con el consumo y la estabilidad energéticos cobran cada vez mayor relevancia. En 2024, un número creciente de plantas de escala gigavatio fue obligado a incorporar sistemas de almacenamiento de energía con una capacidad del 20 % al 40 %. Soluciones híbridas de almacenamiento, como baterías de iones de litio y baterías de flujo, se implementaron en regiones como Qinghai y Gansu. Asimismo, la operación y el mantenimiento digitales se extendieron de forma integral. La aplicación a gran escala de inspecciones mediante drones, la identificación de defectos impulsada por inteligencia artificial y los modelos de pronóstico meteorológico redujeron los costos de operación y mantenimiento de las grandes granjas solares en cerca del 20 %.
Perspectivas para 2025: Las granjas solares ingresan a la era del teravatio
Las instituciones prevén que la capacidad fotovoltaica instalada acumulada a nivel mundial superará los 2 teravatios para 2025, con las granjas solares manteniéndose como la principal fuerza motriz. Impulsada por el triple impulso de las políticas de apoyo, la reducción de los costos tecnológicos y la demanda de seguridad energética, la base de alto crecimiento establecida en 2024 está llamada a mantenerse. Cómo equilibrar el desarrollo con la protección ecológica y cómo aumentar los ingresos de las plantas mediante el comercio eléctrico basado en el mercado se convertirán en temas centrales para la próxima etapa del desarrollo de las granjas solares.